Chiste. Paradojas psicológicas.
Esto es es una familia que tiene dos hijos, uno muy optimista y otro muy pesimista. Es el dia de reyes a las 8 de la mañana, la noche anterior se supone que vinieron los reyes magos de oriente y dejaron los presentes al pie del árbol navideño. A esto que se levanta primero el hijo pesimista, con desgana y con cierta precaución. Se acerca al abeto y ve un regalo muy grande, con su nombre puesto en el envoltorio de regalo del susodicho regalo. A todo esto los padres se habían levantado antes que sus hijos para ver la reacción de sus vástagos.
El primer hijo pesimista comenzó a desenvolver el gran regalo con desgana ya que era muy grande y el desempaquetar tan enorme presente le empezaba a agobiar en exceso. Cuando hubo terminado y vio que era una bicicleta se le quedo la cara de circunstancia y se le notaba bastante preocupado, por supuesto no se monto en la bici para probarla como haría cualquiera en su lugar. Ante semejante panorama los padres, que conocían el carácter pesimista de su hijo pero no que hubiera superado todas las marcas establecidas despues de los vivido con el regalo de la bici y su total indiferencia y rechazo a tenor de su poca o nula ilusión, le pregunta que ¿si le ha gustado?, ¿que por que no se monta y da unas peladadas??.
El hijo cabizbajo, les responde, que la verdad es que no le ha hecho mucha ilusión, mas bien nada, y que no desea montarse en la bici. A esto los padres ya un poquito enfadados con su hijo, le espetan ¿pero hombre hijo, como no vas a dar una vueltecilla en tu bici nueva?.
El hijo ya apesadumbrado y en cierto modo acorralado ante la petición normal de sus padres, intenta hiendose ya por los cerros de Úbeda, empieza a soltar escusas, bueno es que apenas se montar en bici, es que ahora me he levantado con el pie izuierdo, es que me duele la cabeza, patatinpatatan.
Los padres aquí ya se deseperan con la tozudez y el negativismo de su hijo, pero bueno esto ya es el colmo!!!!!!, nosotros te regalamos el mejor presente para ti, el mas costoso y mira el interes que le muestras!!!!!!, ni siquiera eres capaz de probar la bicicleta.
El niño ya completamente acorralado por las circunstancias como gato panza arriba, y como última escusa ¿pero bueno y si me monto y me caigo, que?????.
A todo esto el otro hijo con toda la algarabia que había en el salón, se desperto de repente y bajo echando leches más rapido que el rayo, ya que sabia que era el dia que era y lo llevaba esperando ansiosamente varios meses.
Bajo directamente al pie del abeto y rápidamente localizó su regalo, su hermano estaba al lado de una bicicleta tristemente desempaquetada, pero el no hizo mucho caso. Se centro en el suyo, era del tamaño de una caja de zapatos. De un par de zarpazos deshizo el envoltorio de su regalo, y efectivamente, era una caja de zapatos, sin perder un ápice de su ilusión y algarabia, abrío la caja y dentro lo que vio es un monton de moñigas de caballo pequeñas, que os podeis imaginar lo bien que olian. Ante semejante espectáculo los padres se preguntaron para adentro como iba a reaccionar pero como, no veian que su hijo superpositivo se desilusionara, empezaron a mosquearse.
El niño dejo cuidadosamente la caja en el suelo, y salio corriendo, buscando y preguntando en voz alta ¿¿¿¿donde esta?????, y se metia en una habitación y la ponia patas arriba, y no lo encontraba lo que el buscaba. Y iba a la cocina y sacaba todos los instrumentos culinarios, y nada no lo encontraba ¿¿¿DONDE ESTA??????, a todo esto su ilusión crecia a medida que iba descartando habitaciones. Fue a las otras dos habitaciones, a los dos baños, busco por el pasillo y nada.
Sus padres, se mosquearon de verdad, ¿pero Pedrito que es lo que estas buscando con tanto ahinco??, el niño completamente fuera de si y ante los progenitores que le iban a mostrar su regalo le pregunto con toda la ilusión inocente de un niño de 8 años ¿donde esta el pony al cual pertenecen las cagadas que me habeis regalado??????...
Moraleja. Ante hechos ciertos no adelantemos acontecimientos inciertos.
Un saludo y buen fin de a tod@s.
Mario Seoane.

